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El funcionamiento del manejo de color es complejo de explicar de manera científica (correcta), pues requiere conocimientos de teoría de color, computadoras, pre-prensa y hasta un poco de matemáticas, así que para facilitar las cosas usaré algunas analogías que nos ayudarán a comprender su funcionamiento.
Supongamos que tenemos la receta de un pastel de chocolate y queremos hacer dos pasteles iguales; así, pedimos a dos equipos diferentes de pasteleros que cocinen nuestra receta. Al probar los dos pasteles encontramos que el sabor de un pastel es diferente al otro, aun cuando nosotros dimos exactamente la misma receta a los dos equipos; entonces nos preguntamos ¿cuál es la razón por la que no saben igual? Al platicar con los cocineros, encontramos que uno utilizó chocolate francés y el otro chocolate mexicano además de que uno batió por más tiempo la masa y el otro calentó menos el horno. Estas variaciones en el proceso hacen imposible reproducir el mismo sabor a partir de la receta. La solución sería especificar el sabor que queremos y dejar que cada pastelero perfeccione la receta para lograr el sabor que tanto deseamos. Este ejemplo puede trasladarse exactamente a la reproducción de color, si pensamos que la receta del pastel son los valores CMYK o RGB de nuestra imagen y el sabor es el color que realmente deseamos. Los pasteleros son las diferentes impresoras, prensas o monitores que “cocinarán” la receta y que cada uno interpretará de manera diferente. En el caso del pastel, no es posible especificar el sabor pues no se ha hecho una referencia absoluta de sabores (y probablemente esto nunca se haga), pero para nuestra fortuna esto si se puede hacer en el color. La forma de especificar el color de manera absoluta es utilizando un espacio de color llamado CIE Lab, creado en Francia en 1931. En este espacio están contemplados todos los colores que el ojo humano puede percibir (al menos en teoría) y cada color tiene un lugar único lo que hace posible especificar de manera numérica un color en particular, independiente de la forma o método de reproducción.
El propósito del manejo de color es preservar la apariencia de color de una imagen o documento independiente del medio o dispositivo en el que sea reproducida; esto es que el color sea el mismo (dentro de los limites de la física) en el objeto real o en la película fotográfica, el monitor y la impresión final. Yo se que esta promesa ha sido hecha miles de veces por todos los proveedores de equipo y casi nunca ha sido cumplida, pero créanme si se puede lograr pero se requiere controlar todas las variables.
Existen dos modelos básicos para reproducir el color:1) El modelo aditivo que parte de la ausencia de luz (negro) y va adicionando luz Roja, Verde y Azul hasta formar el blanco (la suma de todos los colores). Este modelo es mejor conocido como RGB por sus siglas en inglés o como “colores luz” en el lenguaje empleado por las escuelas de diseño. La máquina mas común que usa este modelo es el ojo humano, seguido por la televisión y las pantallas de computadora, también las cámaras digitales y los escáneres funcionan en RGB. Si alguien le asegura que su escáner funciona en CMYK simplemente está faltando a las leyes de la física ya que esto es imposible.
2) El modelo substractivo parte del blanco (ej. hoja de papel) y va añadiendo pigmentos Cian, Magenta y Amarillo que se encargarán de substraer o absorber la luz produciendo el negro. Este modelo lo conocemos como CMY también por sus siglas en inglés o como “colores pigmento” en las escuelas de diseño. Debo señalar que el negro o K no es parte del modelo físico; el negro se añade para contrarrestar las deficiencias de los pigmentos CMY del mundo real, ya que no tienen la pureza suficiente para absorber en su totalidad a su color complementario, reflejando un poco de luz y dando cómo resultado un café oscuro en lugar de negro al sumarse los tres. Además existen otras razones como el uso de texto negro y los problemas de registro y la reducción de tinta total sobre el papel, pero estos son tema de otro artículo. Las prensas de impresión y las impresoras de color utilizan el modelo CMYK.
Por lo explicado anteriormente, podemos deducir que las imágenes digitales en formato RGB y CMYK están directamente relacionadas al funcionamiento físico de un dispositivo, es decir, son instrucciones directas sobre la cantidad de tinta para una impresora o la cantidad de luz en un monitor pero no describen un color en particular. Por ejemplo, los valores C 0%, M 100%, Y 100%, K 0% están indicando a la impresora o prensa que ponga una capa completa de tinta Magenta y Amarilla produciendo un Rojo. Sin embargo, una prensa plana con papel satinado y en una prensa rotativa con papel periódico resultarán en un tono de rojo muy diferente dadas las diferencias en el papel, las tintas de la prensa y muchos otros factores. Por lo tanto, es impráctico especificar un color en CMYK excepto que siempre se use la misma prensa, papel, tintas y demás condiciones de impresión. Por esta razón tanto el modelo RGB como el CMYK son llamados “espacios de color dependientes del dispositivo”; y el CIE Lab es “independiente de dispositivo o absoluto”.
Para entender el funcionamiento de los sistemas de manejo de color o CMS, podemos analizar una situación similar que ocurre en la sociedad. Si un mexicano un chino y un ruso se van a comunicar lo más común es que todos ellos hablen inglés ya que este idioma es de alguna manera universal. Así todos traducirán de su lenguaje nativo a inglés permitiendo la comunicación entre ellos. Los CMS funcionan de manera muy similar si pensamos que el español, el chino y el ruso son el RGB y el CMYK y el inglés o lenguaje universal es el CIE Lab; así para convertir el color de RGB a CMYK tenemos primero que convertir de RGB a Lab y de Lab a CMYK.
Para su funcionamiento, los sistemas de manejo de color se auxilian de unos archivos llamados “perfiles de color” o “perfiles ICC” por las siglas del “International Color Consortium”. Estos archivos son un conjunto de tablas en RGB o CMYK relacionadas a su equivalente en Lab. Así, un perfil ICC describe la respuesta de color de un dispositivo en valores absolutos Lab; por esta razón cada dispositivo (ej. escáner, cámara digital, monitor, impresora o prensa) debe tener asociado un perfil ICC único que lo describe. Por ejemplo: una imagen RGB que se originó en un escáner, es convertida de RGB a Lab mediante el perfil del escáner y después de Lab a CMYK mediante el perfil de la prensa. El resultado de esta conversión mantendrá la apariencia de color de la imagen original (RGB) en la prensa (CMYK) de la mejor manera posible pero siempre dentro de los límites físicos del dispositivo de salida (en este caso la prensa). Si contamos con el perfil de nuestro monitor, entonces también es posible convertir del perfil del escáner al perfil del monitor para poder visualizar de manera correcta la imagen original en la pantalla o convertir del perfil de la prensa al del monitor para visualizar lo que ocurrirá con el color al mandar imprimir.
El sistema de manejo de color o CMS es quien convierte el color entre dispositivos con la ayuda de los perfiles. Los CMS generalmente están integrados dentro de las versiones recientes de los programas de pre-prensa, como por ejemplo el Adobe Photoshop.
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